Dos lámparas de espíritu de vino, dispuestas debajo del aparato que sigue, proporcionan el calórico necesario para la coccion de los alimentos destinados á la marmita llamada al alcohol.



La hornilla antigua de ladrillos, con sus baldosas de Valencia y sus numerosos inconvenientes, van desapareciendo, con gran pesar de nuestras antiguas cocineras. En vez de ellas se ve propagar un nuevo sistema de hornillos importados de Bélgica y conocidos con el nombre de cocinas económicas, que, á la elegancia y á la solidez unen la economía y la salubridad. Pueden ser calentadas lo mismo con leña que con carbon de piedra, ventaja que no reunian las otras.

Se construyen de todas dimensiones, tanto para los grandes establecimientos como para las familias reducidas, habiéndolas para éstas en las que se pueden preparar al mismo tiempo dos guisos con el cocido, gastando muy poco combustible.