SOPA DE ARROZ CON LECHE.

En suficiente cantidad de leche se cuece el arroz, se echan algunos granos de sal y azúcar, y si se quiere se puede aromatizar. Esta sopa es nutritiva, suavizante y de fácil digestion.

ARROZ CON LECHE DE ALMENDRAS.

Se cuece lo mismo, empleando la leche de almendras, que se prepara majando las almendras despues de escaldadas para sacarlas la piel, y desliendo la pasta en agua, exprimiéndola fuertemente en un lienzo.

Los franceses preparan la leche poniendo en cada cuarteron de almendras dulces, tres ó á lo más cuatro almendras amargas.

SOPA Á LA CAMERANÍ.

Es menester procurarse verdaderos macarrones de Nápoles, queso excelente parmesano y manteca superior, unas dos docenas de hígados de pollos cebados, de tamaño medio, apio, coles, zanahorias, chirivías, nabos y puerros. Se comienza por picar menudamente los hígados de pollo, el apio y demas verduras, pudiéndolo cocer todo junto en una cacerola con manteca; durante este tiempo se escaldan los macarrones, se sazonan de pimienta y especias finas y se dejan escurrir; se toma luégo la sopera que debe salir á la mesa, y que es preciso resista al fuego, y en el fondo de ella se dispone una capa de macarrones, encima otra del picadillo, y por último, una capa de queso parmesano raspado; se repite en el mismo órden, elevando de esta manera las capas hasta el borde de la sopera; se la coloca en seguida á un fuego lento y se deja cocer suavemente el todo durante un tiempo conveniente.

Esta sopa es un manjar delicioso y el principio de un gran número de indigestiones, por lo que aconsejamos se use con prudencia.

SOPA Á LA CONDÉ.

Se hace un puré de judías encarnadas ó blancas bien cocidas con caldo graso ó de vigilia, se pasa por tamiz ó cedazo y se vierte sobre pedacitos de pan desecados á las parrillas y pasados por manteca. Esta sopa es difícil de digerir, ocasiona flatuosidades y no conviene más que á los estómagos que funcionan bien.