Y con auxilio de kadíes y testigos, casó de nuevo á su hijo El-Amín con la joven Amina; á Zobeida con el primer saaluk, hijo de rey; á las otras dos jóvenes con los otros dos saalik, hijos de reyes; y por último mandó extender su propio contrato de casamiento con la más joven de las cinco hermanas, la virgen Fahima, ¡la proveedora agradable y dulce!
Y mandó edificar un palacio para cada pareja, enriqueciéndoles para que pudiesen vivir felices. Y en cuanto anocheció fué á tenderse entre los brazos de la joven Fahima, con la cual hubo de pasar una noche de las más gratas.
«Pero—dijo Schahrazada dirigiéndose al rey Schahriar—no creas, ¡oh rey afortunado! que esta historia sea más prodigiosa que la que ahora sigue.»
Historia de la mujer despedazada, de las tres manzanas y del negro Rihán
Schahrazada dijo: