Y el sultán, sin querer escuchar más, llamó á un chambelán y le dijo: «Baja en seguida en busca del walí y ordénale que traiga á toda esa gente que está junto á la horca.»

Y el chambelán bajó, y llegó junto al patíbulo, precisamente cuando el verdugo iba á ejecutar al sastre. Y el chambelán gritó: «¡Detente!» Y en seguida le contó al walí que esta historia del jorobado había llegado á oídos del rey. Y se lo llevó, y se llevó también al sastre, al médico judío, al corredor nazareno y al proveedor, mandando transportar también el cuerpo del jorobado, y con todos ellos marchó en busca del sultán.

Cuando el walí se presentó entre las manos del rey, se inclinó y besó la tierra, y refirió toda la historia del jorobado, con todos sus pormenores, desde el principio hasta el fin. Pero es inútil repetirla.

El sultán, al oir tal historia, se maravilló mucho y llegó al límite más extremo de la hilaridad. Después mandó á los escribas de palacio que escribieran esta historia con aguja de oro. Y luego preguntó á todos los presentes: «¿Habéis oído alguna vez historia semejante á la del jorobado?»

Entonces el corredor nazareno avanzó un paso, besó la tierra entre las manos del rey, y dijo: «¡Oh rey de los siglos y del tiempo! Sé una historia mucho más asombrosa que nuestra aventura con el jorobado. La referiré, si me das tu venia, porque es mucho más sorprendente, más extraña y más deliciosa que la del jorobado.»

Y dijo el rey: «¡Ciertamente! Desembucha lo que hayas de decir para que lo oigamos.»

Entonces, el corredor nazareno dijo:

«Sabe, ¡oh rey del tiempo! que vine á este país para un asunto comercial. Soy un extranjero á quien el Destino encaminó á tu reino. Porque yo nací en la ciudad de El Cairo y soy copto entre los coptos. Y es igualmente cierto que me crié en El Cairo, y en aquella ciudad fué corredor mi padre antes que yo.

Cuando murió mi padre ya había llegado yo á la edad de hombre. Y por eso fuí corredor como él, pues contaba con toda clase de cualidades para este oficio, que es la especialidad entre nosotros los coptos.