¿Qué quiere decir esto?
Que no, no es verdad que el partido radical pueda ser indiferente á las reformas ultramarinas. Aun cuando no tuviera compromisos perfectamente definidos, sobre su voluntad estaría la naturaleza de las cosas. Lo semejante llama á lo semejante.
Vedlo sino. Dudad un momento de que el partido radical caiga en el lazo; pues se organiza la resistencia como se debe organizar: cada hombre va á su puesto, al puesto que le tienen designado sus antecedentes y sus intereses. Y la lucha toma el carácter que debe tener: la lucha de la reaccion contra la libertad.
Suponed que el partido radical titubee, buscando pactos con la conciencia; suponed que el partido radical retroceda...; pues en seguida volverán esos elementos y esos hombres á buscar refugio en los pliegues de la bandera nacional, para ejercer desde allí su influencia en la marcha de la Revolucion, para fortalecerse y buscar la oportunidad de caer sobre estos pobres revolucionarios que no habian sabido mas que despedir á una reina que nadie se habia cuidado de amparar; reina de los favores y señora de los banquetes, viuda del dolor y solitaria de la desgracia.
V.
Pero si son asombrosos—por lo audaces y lo inverosímiles—los esfuerzos de los reaccionarios y esclavistas para convencer al partido radical de que sus compromisos están por la reforma ultramarina y su interés no corre pareja con el de la libertad en América (lo cual no obsta para que por admirable coincidencia los periódicos que aquí más defienden el statu quo ultramarino, y cuya vida se refiere más ó menos á la vida del esclavismo americano sean precisamente los que en el órden de la política peninsular más enérgica oposicion hacen al partido que domina)[27]; pero ni causa maravilla el empeño de estas gentes en convertir lo blanco en negro y lo negro en blanco, fiando lo que no es decible en la bondad, por ellos tan reida, del antiguo progresismo; ni es menos digno de particular mencion el trabajo que ponen en violentar la realidad de los hechos y sorprender la opinion pública para que en la Península se crea que todo lo que ocurre en Puerto-Rico es una razon bastante para que el hombre político más atrevido aparte la mano del majestuoso edificio del statu quo colonial.
No es el fenómeno nuevo. Hace poco más de año y medio los pacíficos habitantes de la coronada villa fueron sorprendidos, bien de mañana, por el descompuesto vocerío y la escandalosa movilidad de una turba de muchachos que gritaban: «¡¡¡La revolucion de Puerto-Rico, La revolucion de Puerto-Rico!!!» y repartian un papel en que se leia:
"El gobierno debe saber que nuestro ejército ha sido atacado en la capital de Puerto-Rico al grito de ¡Muera España! de cuyas resultas hay que lamentar cuarenta y cinco víctimas; y no contentos con esto los que quieren difundir la alarma (!!!) y borrar á esta Antilla del mapa nacional, al dia siguiente reproducen con mayor fuerza y mayor cinismo sus gritos separatistas, sus actos de rebelion y sus ataques al ejército que al grito de ¡viva España! atacó á los insurrectos, reproduciéndose otras víctimas en número de ochenta y dos. El gobierno debe saber que un invicto español, oficial de voluntarios, al caer mortalmente herido, supo gritar ¡viva España! y se vió contestado por quien debia secundar este grito con un ¡Eso no, la ley! que pudo ocasionar sabe Dios si la desolacion y la muerte de los que en nombre de nuestro pabellon representan el órden y la autoridad."
"El gobierno debe saber que fuera de la capital, en Rio Piedras y otros puntos han sido desarmados por los rebeldes algunos guardias civiles; el gobierno debe saber que se han dado licencias para que puedan armarse los habitantes de la isla, y con ello están entregadas armas para que los enemigos de la integridad del territorio logren, sin presumirlo, el poder separar de España esa isla y ayudar en Cuba á los rebeldes, que con este auxilio tienen ya un nuevo punto de apoyo y el gobierno español una lucha doble con el filibusterismo en armas. ¿Sabe el gobierno que han circulado, sin que la autoridad se aperciba, ó si se apercibió sin poner correctivo, terminadas las elecciones, por todo el litoral personas aptas sin duda y en condiciones personales para poder hablar contra España y á favor de derechos á la nacionalidad funestos? ¿Sabe el gobierno si la rebelion ha sido capitaneada por algun cabo ido ad hoc de la Península? Si sabe todo esto y lo ha tolerado y parece dispuesto al statu quo hasta Octubre, por razones que su alta política personal comprenda, el gobierno está juzgado."[28]