otorgó cuánto pedían,

más por fuerza que de grado.

Mientras los condes se arman

el padre al fijo está hablando:

—Volved, fijo, hacia Zamora,

á Zamora y sus andamios,

mirad dueñas y doncellas

cómo nos están mirando.

Fijo, no miran á mí,

porque ya soy viejo y cano;