mas miran á vos, mi fijo,
que sois mozo y esforzado.
Si vos facéis como bueno,
seréis d’ellas muy honrado;
si lo facéis de cobarde,
abatido y ultrajado.
Afirmaos en los estribos,
terciad la lanza en las manos,
esa adarga ante los pechos,
y apercibid el caballo,