pues se te había quitado,
hame querido matar
y dél me soy escapado.
Así me vengo, señor,
por ser en el tu mandado,
con deseo de servirte
como cualquier fijodalgo.
Yo te entregaré á Zamora,
aunque pese á Arias Gonzalo,
que por un falso postigo
pues se te había quitado,
hame querido matar
y dél me soy escapado.
Así me vengo, señor,
por ser en el tu mandado,
con deseo de servirte
como cualquier fijodalgo.
Yo te entregaré á Zamora,
aunque pese á Arias Gonzalo,
que por un falso postigo