Todos dicen que es muy bien;

mas nadie al campo salía.

Témense de Arias Gonzalo

y cuatro hijos que tenía,

mancebos de gran valor,

de gran esfuerzo y estima.

Mirando estaban al Cid,

por ver si lo aceptaría,

y el de Vivar, que lo entiende,

d’esta manera decía: