—Caballeros fijosdalgo,

ya sabéis que non podía

armarme contra Zamora,

que jurado lo tenía;

mas yo daré un caballero

que combata por Castilla,

tal, que estando él en el campo

no sintáis la falta mía.—

Levantóse Diego Ordóñez,

que á los piés del Rey yacía;