dijo á voces:—¡Ah Zamora!

¿Dónde estás, Arias Gonzalo?

Envía el hijo segundo,

que el primero ya es finado.—

Envió el hijo segundo,

que Diego Arias es llamado.

Tornara á salir don Diego

con armas y otro caballo,

y diérale fin á aquéste

como al primero le ha dado.