y que con él se viniese
á su reino y señoría.
El Cid le besó las manos
por el perdón que le hacía;
mas no lo quiso aceptar
si el Rey no le prometía
de dar á los fijosdalgo
un plazo de treinta días
para salir de la tierra,
si algún crimen cometían,
y que con él se viniese
á su reino y señoría.
El Cid le besó las manos
por el perdón que le hacía;
mas no lo quiso aceptar
si el Rey no le prometía
de dar á los fijosdalgo
un plazo de treinta días
para salir de la tierra,
si algún crimen cometían,