y que fasta ser oídos
jamás los desterraría,
nin quebrantaría los fueros
que sus vasallos tenían,
nin menos que los pechase
más de lo que convenía,
y que si lo tal ficiese,
contra él alzarse podían.
Todo lo promete el rey,
que en nada contradecía,
y que fasta ser oídos
jamás los desterraría,
nin quebrantaría los fueros
que sus vasallos tenían,
nin menos que los pechase
más de lo que convenía,
y que si lo tal ficiese,
contra él alzarse podían.
Todo lo promete el rey,
que en nada contradecía,