á quien pese de su muerte,
salga luégo á demandallo;
yo se lo defenderé,
quiera á pié, quiera á caballo.
Todos responden á una:
—Demándelo su pecado.—
Todos se apearon juntos
para al Rey besar la mano;
Rodrigo sólo quedó
encima de su caballo.
á quien pese de su muerte,
salga luégo á demandallo;
yo se lo defenderé,
quiera á pié, quiera á caballo.
Todos responden á una:
—Demándelo su pecado.—
Todos se apearon juntos
para al Rey besar la mano;
Rodrigo sólo quedó
encima de su caballo.