no debía de reinare,
ni cabalgar en caballo,
ni espuela de oro calzare,
ni comer pan en manteles,
ni con la Reina holgare,
ni oir misa en sagrado
porque no merece mase.—
El Rey de que aquesto oyera
comenzara de hablare:
—¡Oh válame Dios del cielo!
no debía de reinare,
ni cabalgar en caballo,
ni espuela de oro calzare,
ni comer pan en manteles,
ni con la Reina holgare,
ni oir misa en sagrado
porque no merece mase.—
El Rey de que aquesto oyera
comenzara de hablare:
—¡Oh válame Dios del cielo!