quiérame Dios consejare:
si yo prendo ó mato al Cid,
mis Cortes se volverane;
y si no hago justicia
mi alma lo pagarae.
—Tén tú las tus Cortes, Rey,
no te las revuelva nadie,
y al que á mi padre mató
dámelo tú por iguale,
que quien tanto mal me hizo
quiérame Dios consejare:
si yo prendo ó mato al Cid,
mis Cortes se volverane;
y si no hago justicia
mi alma lo pagarae.
—Tén tú las tus Cortes, Rey,
no te las revuelva nadie,
y al que á mi padre mató
dámelo tú por iguale,
que quien tanto mal me hizo