—Señor, dadlo por traidor.—

Respondiérales el rey:

—Eso non faría, non,

que el buen Cid es caballero

de batallas vencedor,

pues en todas las mis Cortes

no lo había otro mejor.—

Ellos en aquesto estando

el buen Cid allí asomó

con trescientos caballeros: