todos fijosdalgo son,
todos vestidos de un paño,
de un paño y de una color,
si no fuera el buen Cid,
que traía un albornoz;
el albornoz era blanco,
parecía emperador,
capacete en la cabeza,
que relumbra como el sol.
—Dios vos mantenga, buen rey,
todos fijosdalgo son,
todos vestidos de un paño,
de un paño y de una color,
si no fuera el buen Cid,
que traía un albornoz;
el albornoz era blanco,
parecía emperador,
capacete en la cabeza,
que relumbra como el sol.
—Dios vos mantenga, buen rey,