con color muy sublimado:

díjole:—¿Duermes, Rodrigo?

Recuerda y está velando.—

Díjole el Cid:—¿Quién sois vos

que lo habedes preguntado?

—Sant Pedro llaman á mí,

príncipe del apostolado;

vengo á decirte, Rodrigo,

otro que no estás cuidando,

y es que dejes este mundo,