que se apareje decía
para ir al otro mundo,
cerca la muerte tenía;
treinta días, que no más
le dijo que viviría.
Levantóse gran mañana;
junto á su caballería
llorando de los sus ojos
d’esta manera decía:
—Parientes míos leales,
que se apareje decía
para ir al otro mundo,
cerca la muerte tenía;
treinta días, que no más
le dijo que viviría.
Levantóse gran mañana;
junto á su caballería
llorando de los sus ojos
d’esta manera decía:
—Parientes míos leales,