y amigos que ende había,
bien se vos acordará
cómo ese rey de Castilla,
don Alfonso mi señor,
á mí destierro ponía,
y por la vuestra mesura
tuvístesme compañía.
Dios nos hizo gran merced,
y él siendo la nuestra guía,
vencimos muchas faciendas;
y amigos que ende había,
bien se vos acordará
cómo ese rey de Castilla,
don Alfonso mi señor,
á mí destierro ponía,
y por la vuestra mesura
tuvístesme compañía.
Dios nos hizo gran merced,
y él siendo la nuestra guía,
vencimos muchas faciendas;