tan recio, que por los pechos
á don Rodrigo salía.
Despertó muy espantado;
al Gafo buscado había;
no le hallaba en la cama;
á voces lumbre pedía.
Traídole habían lumbre
y el Gafo no parecía.
Tornádose había á la cama,
gran cuidado en sí tenía
tan recio, que por los pechos
á don Rodrigo salía.
Despertó muy espantado;
al Gafo buscado había;
no le hallaba en la cama;
á voces lumbre pedía.
Traídole habían lumbre
y el Gafo no parecía.
Tornádose había á la cama,
gran cuidado en sí tenía