Portóse despues con gran reserva entre sus ministros, despreciando el delito para descuidar al delinqüente; á cuyo fin les decia:

"Que aquel atrevimiento de su sobrino se debia tomar como ardor juvenil, ó primer movimiento de hombre sin capacidad."

Y al mismo tiempo formó una conjuracion secreta contra el mismo conjurado, valiéndose de algunos criados suyos, que atendieron á su primera obligacion, ó la conocieron á vista de las dádivas y las promesas. Por cuyo medio consiguió que le asaltasen una noche dentro de su casa, y embarcándose con él en una canoa que tenian prevenida, le truxesen preso á México sin que pudiese resistirlo. Descubrió entónces Motezuma todo el enojo que disimulaba: y sin permitir que le viese, ni dar lugar á sus disculpas, le mandó poner, con acuerdo y parecer de Cortés, en la carcel mas estrecha de sus nobles, tratándole como á reo de culpa irremisible, y de pena capital.

Hallábase á esta sazon en México un hermano de Cacumatzín, que pocos dias ántes escapó dichosamente de sus manos, porque intentó quitarle insidiosamente la vida sobre algunas desconfianzas domésticas de poco fundamento. Amparóle Motezuma en su palacio, y le hizo alistar en su familia para darle mayor seguridad. Era mozo de valor, y grandes habilidades, bien recibido en la corte y entre los vasallos de su hermano: haciéndole con unos y otros mas recomendable la circunstancia de perseguido. Puso Cortés los ojos en él: y deseando ganarle por amigo, y traerle á su partido, propuso á Motezuma que le diese la investidura y Señorío de Tezcuco, pues ya no era capaz su hermano de volver á reynar, habiendo conspirado contra su Príncipe. Dixole:

"Que no era seguro castigar por entónces con pena de la vida á un delinqüente de tanto séquito, quando estaban conmovidos los ánimos de los nobles: que, privándole del reyno, le daba otro género de muerte ménos ruidosa, y de bastante severidad para el terror de sus parciales: que aquel mozo tenia mejor natural, y debiéndole ya la vida, le debria tambien la corona, y quedaria mas obligado á su obediencia por la oposicion de su hermano: y últimamente, que con esta demostracion daba el reyno á quien debia suceder en él, y dexaba en su sangre la dignidad de primer Elector, que tanto suponia en el Imperio."

Agradó tanto á Motezuma este pensamiento de Cortés, que le comunicó luego á su consejo, donde se alabó como benigna y justificada la resolucion: y autorizando los ministros el decreto real, fué desposeido Cacumatzín, segun la costumbre de aquella tierra, de todos sus honores, como rebelde á su Príncipe, y nombrado su hermano por sucesor del reyno y voz electoral. Llamóle despues Motezuma, y en el acto de la investidura, que tenia sus ceremonias y solemnidades, le hizo una oracion magestuosa, en que reduxo á pocas palabras todos los motivos que podian acrecentar el empeño de su fidelidad: y le dixo públicamente:

"Que habia tomado aquella determinacion por consejo de Hernan Cortés:"

dándole á conocer que le debia la corona. Puedese creer que ya lo sabria el interesado, porque no era tiempo de obscurecer los beneficios; pero es de reparar lo que cuidaba Motezuma de hacerle bien quisto, y de ganar los ánimos de los suyos á favor de los Españoles.

Partió luego el nuevo Rey á su corte, y fué recibido y coronado en ella con grandes aclamaciones y regocijos, celebrando todos su exâltacion con diferentes motivos: unos, porque le amaban, y sentian su persecucion: otros, por la mala voluntad que tenian á Cacumatzín; y los mas, por dar á entender que aborrecian su delito. Tuvo notable aplauso en todo el Imperio este género de castigo sin sangre, que se atribuyó al superior juicio de los Españoles, porque no esperaban de Motezuma semejante moderacion: y fué de tanta conseqüencia la misma novedad para el escarmiento, que los demas conjurados derramaron luego sus tropas, y trataron de recurrir desarmados á la clemencia de su Rey. Valiéronse de Cortés, y últimamente consiguieron por su medio el perdon: con que se deshizo aquella tempestad; y habiéndose levantado contra él, salió del peligro mejorado, parte por su industria, y parte porque le favorecieron los mismos accidentes: pues Motezuma le agradeció la quietud de su reyno: se declaró por su hechura el mayor Príncipe del Imperio: y favoreciendo á los demas que intentaban destruirle, se halló con nuevo caudal de amigos y obligados.