Manrique. A recobrarla venid.

Nuño. No; que no sois, advertid,
caballero como yo.

Manrique. Tal vez os equivocáis.
Y habladme con más despacio
mientra estamos en palacio.
Os aguardo.

Nuño. ¿Dónde vais?

Manrique. Al campo, don Nuño, voy,
donde probaros espero
que, si vos sois caballero...
caballero también soy.

Nuño. ¿Os atrevéis?...

Manrique. Sí, venid.

Nuño. Trovador, no me insultéis
si en algo el vivir tenéis.

Manrique. Don Nuño, pronto, salid.