Nuño. Siéntate.

Guzmán. ¿En vuestra presencia, señor!

Nuño. Sí; quiero darte esta prueba más de mi aprecio; voy a encargarte de una comisión arriesgada... ¿te atreverás a hacer lo que te diga?

Guzmán. A todo estoy pronto.

Nuño. Piénsalo bien.

Guzmán. Aunque me costara la vida; podéis disponer de mí.

Nuño. Ya lo sé, Guzmán; nunca has dejado de serme fiel.

Guzmán. Y lo seré siempre.

Nuño. Yo también sabré recompensarte. Bien conoces a doña Leonor de Sesé, y sabes lo que por ella he padecido.

Guzmán. Demasiado, señor.