En tu jardín hay dalias.

¡Malhaya tu jardín!... Hoy me parece

la obra de un peluquero,

con esa pobre palmerilla enana,

y ese cuadro de mirtos recortados...,

y el naranjito en su tonel... El agua

de la fuente de piedra

no cesa de reír sobre la concha blanca.


A UN NARANJO Y A UN LIMONERO
VISTOS EN UNA TIENDA
DE PLANTAS Y FLORES