De entre las peñas salen dos lindas comadrejas;

me miran, y se alejan huyendo, y aparecen

de nuevo ¡tan curiosas!... Los campos se obscurecen.

Hacia el camino blanco, está el mesón abierto

al campo ensombrecido y al pedregal desierto.


POR TIERRAS DE ESPAÑA

El hombre de estos campos, que incendia los pinares

y su despojo aguarda como botín de guerra,

antaño hubo raído los negros encinares,