Hoy canta el pueblo una copla
que va de aldea en aldea:
“¡Oh casa de Alvargonzález,
qué malos días te esperan!
¡Casa de los asesinos,
que nadie llame a tu puerta!”
II
Es una tarde de otoño.
En la alameda dorada
Hoy canta el pueblo una copla
que va de aldea en aldea:
“¡Oh casa de Alvargonzález,
qué malos días te esperan!
¡Casa de los asesinos,
que nadie llame a tu puerta!”
Es una tarde de otoño.
En la alameda dorada