Alvargonzález dormía.”
II
—Anoche, cuando volvía
a casa—Juan a su hermano
dijo—, a la luz de la Luna,
era la huerta un milagro.
Lejos, entre los rosales,
divisé un hombre inclinado
hacia la tierra; brillaba
Alvargonzález dormía.”
—Anoche, cuando volvía
a casa—Juan a su hermano
dijo—, a la luz de la Luna,
era la huerta un milagro.
Lejos, entre los rosales,
divisé un hombre inclinado
hacia la tierra; brillaba