su aguja en el aire,
miró a mi ventana.
La mayor seguía,
silenciosa y pálida,
el huso en su rueca,
que el lino enroscaba.
Abril florecía
frente a mi ventana.
Una clara tarde
la mayor lloraba,
su aguja en el aire,
miró a mi ventana.
La mayor seguía,
silenciosa y pálida,
el huso en su rueca,
que el lino enroscaba.
Abril florecía
frente a mi ventana.
Una clara tarde
la mayor lloraba,