entre los jazmines
y las rosas blancas,
y ante el blanco lino
que en su rueca hilaba.
—¿Qué tienes?—le dije.—
Silenciosa y pálida,
señaló el vestido
que empezó la hermana:
en la negra túnica
la aguja brillaba;
entre los jazmines
y las rosas blancas,
y ante el blanco lino
que en su rueca hilaba.
—¿Qué tienes?—le dije.—
Silenciosa y pálida,
señaló el vestido
que empezó la hermana:
en la negra túnica
la aguja brillaba;