En cambio las conferencias consagradas á los descubridores y conquistadores han resultado esencialmente armónicas en la exposición de las empresas y en el juicio de los héroes que las llevaron á cabo. Cortés, Balboa, Pizarro, Valdivia, Magallanes, Elcano, Solís, Quirós, se destacan del fondo de esas doctas lecciones con la grandeza y majestad que corresponde á sus hechos inmortales. Cabe decir otro tanto del Pacificador del Perú y del venerable Obispo de la Puebla de los Ángeles, cuyos grandes merecimientos han sido noble é imparcialmente patentizados en elocuentes conferencias. Ovando, Bobadilla, la condición social de los indios, la propagación del Cristianismo, el Consejo y las leyes de Indias, el Virreinato, el apostolado redentor de los misioneros, las campañas jurídicas de Fr. Bartolomé de las Casas, el influjo científico del descubrimiento; en suma, la obra civilizadora de España en el Nuevo Mundo, han tenido inteligentes intérpretes en nuestras conferencias. Y para que nada faltase, ha venido á tomar parte en ellas ilustre escritora que ha mantenido con gloria la doble representación de su sexo y de su elevada inteligencia.

Sólo en el orden político y religioso ha existido alguna vez disconformidad verdadera al apreciar la bondad y alcance de la civilización española, y, sobre todo, al compararla con la de los pueblos germánicos. El Ateneo ha escuchado con el mayor respeto y con la más afectuosa consideración las doctrinas sustentadas por todos los conferenciantes, demostrando una vez más que tiene bien ganado el nombre de culto y tolerante que disfruta.

Resta sólo que el magnífico espectáculo de fraternidad y unión que hemos venido ofreciendo sirva de ejemplo y estímulo á todos los actos del Centenario, y que la conmemoración de la mayor empresa de nuestra historia sea principio de una nueva edad de amor y de concordia entre todos los españoles, y entre los españoles, portugueses y americanos.

He dicho.

LOS REYES CATÓLICOS EN EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA

I

Así como en lo pasado y en lo presente han pretendido algunos menoscabar la legítima gloria del descubridor del Nuevo Mundo, en provecho de subalternas figuras, no han faltado, ni faltan, por desgracia, quienes intenten de igual modo amenguar la obra de la Corona de Castilla en el descubrimiento, atribuyendo soñadas participaciones á la Corona de Aragón en esta hazaña incomparable.

El colmo de la arbitrariedad en este punto corresponde de derecho á la especie consignada en unas Gestas Catalanas, que vieron la luz pública en el Calendari Catalá de 1864, en las cuales, hablando del primer viaje de Colón, se dice «que había ido al Nuevo Mundo bajo la protección del Rey Don Fernando el Católico, y con los dineros que le había dado la ciudad de Barcelona