Sobre los otros reyes desta tierra.
Oviedo nos asegura «que era muy cruel é muy temido y no amado; y el día que se supo cierto que era muerto, fué general el alegría en toda su tierra, porque los caciques y señores quitaron de sí una tiranía muy grande.»
Orbea creyó preferible, sin duda, en vez de consultar los testimonios históricos, entregarse de lleno al libre vuelo de su fantasía, comenzando por bautizar al pobre Rey con el nombre turco-moro de Osmín, tan bogotano como el de Palmira, que da á su esposa.
De la propiedad histórica en todo lo demás, puede juzgarse sólo con parar mientes en los románticos amores que sirven de base al argumento de la comedia, recordando que en el territorio descubierto por Quesada existía la poligamia; que el Rey de Bogotá tenía centenares de mujeres, y cada uno de su reino cuantas podía mantener, y que, como refiere Castellanos, cuando un indio gustaba de alguna india
Contrata con los padres ó parientes
Que la tienen debajo de su mano,
Cerca del precio que dará por ella;
Y si la cantidad no les contenta,
El comprador añade por dos veces
La mitad más de lo que dió primero;