Y si de la tercera vez no compra,

Busca mujer que sea más barata;

Mas si les satisface lo que manda,

Dánsela, sin usarse de más ritos

De recibirla, dándoles la paga,

Quedándose con ella quien la vende,

Corre parejas con el romanticismo de los indios la erudición clásica que nuestro autor les prodiga á manos llenas, y aun más, si cabe, el manejo de la Historia de España que les atribuye, hasta el punto de que Amirena, al arengar á los soldados bogotanos, comienza por decirles:

Ea, valientes soldados,

Examinad la campaña;

No quede tronco ni selva