Ni las mira, ni las borra.

En un castañar penetra,

Y con un vaquero topa,

Que, después de requebrarla,

Quiere pasar á las obras.

Riñe con él Catalina

Y por el monte lo arroja;

Mira después que está herido,

Y su traje se acomoda,

Con el que, en hábito hombruno,