Hace su entrada en Vitoria.
Luchando con la desgracia,
En vez de achicarse, toma
Mayor altivez, más brío
Aquel corazón de roca:
Y la fugitiva es paje,
Y mercader, y blasona
De espadachín, y da tanto
Que hacer á jueces y á rondas,
Que su casa es casi siempre