Desde el mes de Junio del año pasado se pueden ofrecer pruebas de mayor peso que la simple tradición, á saber: el examen antropológico y antropométrico del cadáver, practicado por los Catedráticos de la Facultad de Medicina de Lima Dr. D. José Anselmo de los Ríos y D. Manuel Antonio Muñiz, y el informe evacuado por los Sres. D. Eugenio Larraburo y Unánue, D. José Antonio Lavalle y D. Ricardo Palma, correspondientes, en Lima, de nuestra Real Academia de la Historia.
Las deducciones del examen técnico, que tengo á la vista, fueron, á la letra, las siguientes:
«1.ª Que el cadáver examinado ha sido inhumado en un terreno artificialmente rico de cal.
«2.ª Que la talla medida directamente en el cadáver es de un metro 673 milímetros.
«Aplicando las diversas tablas de talla existentes (Orfila), se encuentra que á un número de 31 centímetros corresponde una talla de un metro 67; á un radio de 24 centímetros, una talla de un metro 67, etc.; de modo que la talla de un metro 675 milímetros de este cadáver se halla comprobada por las tablas de reconstitución.
«Esta talla, según la clasificación de Topinard, está comprendida en el grupo de tallas «sobre la media.»
«3.ª Que la edad á que murió ha sido de más de setenta años.
«4.ª Que el cadáver examinado pertenece al sexo masculino, tanto porque están unánimemente conformes todos los caracteres dependientes del cráneo, pelvis, fémur, etc., correspondientes á este sexo, cuanto por su mismo aspecto exterior y la ausencia de mamas.
«5.ª Que parece haber sido de individuo perteneciente á una raza superior (la blanca).
«6.ª Que á pesar de su completa momificación, presenta señales precisas de destrucción, debidas probablemente á la putrefacción de algunas regiones del cuerpo (lado derecho del cuello, parte superior é izquierda del tórax, antebrazo izquierdo, etc.), siendo muy posible que correspondan á heridas (una mortal) recibidas en vida; y