LIBRO PRIMERO.

ARGUMENTO.

Lucio Apuleyo, deseando saber arte mágica, se fue a la provincia de Tesalia, donde estas artes se usaban, y en el camino se juntó con otros dos compañeros: y en aquel camino iban contando cosas increíbles y de maravillar de un embaidor y de dos hechiceras. — Y luego cómo llegó a la ciudad de Hipata, y de su huésped Milón, y lo que le aconteció en su casa la primera noche. — Lee y verás cosas de mucho gusto, y toma lo mejor para ti.

I.

Cómo Lucio Apuleyo, deseando saber arte mágica, se fue a la provincia de Tesalia, y en el camino se juntó con dos compañeros, los cuales iban contando admirables acaecimientos de hechiceras.

Yendo yo a Tesalia (que de allí era mi linaje por parte de mi madre, de aquel noble Plutarco, y Sexto su sobrino), después de haber pasado por sierras y valles, deleitosos prados llenos de hierbas y campos arados, ya mi caballo iba rendido, y así por esto, como por ejercitar las piernas, que llevaba cansadas de venir caballero, salté de él en tierra y comencé a caminar muy poco a poco, llevándolo por delante. De esta manera alcancé dos compañeros que iban allí cerca, y escuché lo que hablaban.

El uno de ellos, con una risa, dijo:

—Calla ya; no digas esas palabras mentirosas.

Como esto le oí, deseando saber cosas nuevas, dije: