—Mirad ahora qué escasa es la fortuna, ciega malvada; ¿parécete bien que seamos todas hijas de un padre y madre, y que tengamos diversos estados; nosotras que somos mayores que ella, seamos esclavas de maridos advenedizos, y que vivamos como desterradas fuera de nuestra tierra, y apartadas muy lejos de la casa y reino de nuestros padres, y esta nuestra hermana, última de todas, que haya de poseer tantas riquezas, y tener un dios por marido, y aun cierto ella no sabe bien usar de tanta muchedumbre de riquezas como tiene? ¿No viste tú, hermana, cuántas cosas están en aquella casa, cuántos collares de oro, cuántas vestiduras resplandecientes, y cuántas piedras preciosas relumbran por ella? Por cierto, si ella tiene el marido hermoso mancebo como nos dijo, ninguna más bienaventurada que ella. Y demás de esto, manda a los vientos, y tiene por servidoras las voces. Yo, mezquina, lo primero que puedo decir es que fui casada con un marido más viejo que mi padre y más calvo que una calabaza, y más flaco que un niño, guardando de continuo la casa.
La otra dice:
—Pues yo sufro a otro marido gotoso y aun corcovado, por lo cual nunca tengo placer con él, fregándole de continuo sus dedos, endurecidos como piedras, con medicinas hediondas, que ya estoy harta de tantos trabajos como paso con él; pero tú, hermana, paréceme que sufres esto con ánimo paciente, mas yo en ninguna manera puedo sufrir que tanta riqueza y bienaventuranza tenga esta melindrosilla. ¿No te recuerdas cuán soberbiamente y con cuánta arrogancia se hubo con nosotras, las piezas que nos mostró con tanta vanidad, y de tantas riquezas como allí había no nos dio más de esto poquito, y luego mandó al viento que nos llevase luego fuera? Pues no me tendría yo por mujer si no la echase de tantas riquezas. Tomemos yo y tú algún buen consejo para esto que digo, y estas cosas que llevamos que ella nos dio, no las mostremos a nuestros padres ni digamos cosa alguna de su salud y vida, ni publiquemos las muchas riquezas que vimos, porque no so pueden llamar bienaventurados aquellos cuyas riquezas no son sabidas: ahora dejemos esto y tornemos a nuestros maridos, y después, instruidas con mayor acuerdo y consejo, tornaremos más fuertes para castigar su soberbia.
Este mal consejo parecía bueno a las dos malas hermanas; y escondidas las joyas y dones que Psique les había dado, tornáronse desgreñadas como que venían llorando, y rascándose las caras, fingiendo de nuevo grandes llantos. En esta manera dejaron sus padres, refrescándoles su pena y dolor, y fuéronse a sus casas.
III.
Cómo Cupido avisa a su mujer que en ninguna manera oiga a sus hermanas, porque la quieren echar a perder.
Viendo Cupido los engaños y maldades que las hermanas ordenaban, habló a Psique de esta manera:
—¿No ves cuánto peligro te está aparejado de la cruel e inconstante fortuna, por medio de tus hermanas? Por eso, si tú de lejos no te apercibes, yo creo que te derrocará y hará mucho mal. Aquellas lobas tejen una desleal y mala tela para tu perdición. Ellas te quieren persuadir que tú veas mi cara, la cual, como muchas veces te he dicho, tú no verás; mas si intentares verla, ya aquellas malas brujas vienen armadas con sus malignos corazones encendidos de envidia por echarte a perder: tú no hables con ellas ni las admitas a que te vengan a ver. Y si por tu liviandad y amor que les tienes no te pudieres sufrir sin hablarles, no les respondas ni les des oídos a todo lo que hablaren acerca de tu marido, porque haciéndolo de esta manera acrecentaremos nuestro linaje, que este tu vientre un niño trae ya, y si tú encubres y guardas lo que te digo, ese niño que parieres será inmortal; haciéndolo de otra manera, yo te digo que será mortal.
Psique, cuando esto oyó, alegrose mucho con la divina generación, y prometió a su marido hacer lo que él decía. Pero aquellas furias espantables de sus hermanas ya deseaban echar de sí el veneno de serpientes: y con este deseo aceleraban su camino por la mar cuanto podían.
En esto el marido de Psique de nuevo la tornó a amonestar diciéndole las mismas palabras que de antes le había dicho.