ARGUMENTO.

Después de haber Psique con mucha fatiga buscado a Cupido, se ofreció a Venus, y con cuánta soberbia fue tratada de ella; mandole hacer cosas imposibles; conviene a saber: que apartase de un montón grande todas las simientes, cada linaje de granos por su parte, y que le trajese el fleco del vellocino de oro, y del agua Estigia infernal le trajese un jarro lleno. — Asimismo le trajese una bujeta llena de la hermosura de Proserpina. — Todas las cuales cosas hechas por ayuda de los Dioses, Psique casó con su marido Cupido en el Concilio de los Dioses, y sus bodas fueron celebradas en el cielo, del cual matrimonio nació el deleite.

I.

Cómo Psique fue al templo de la diosa Ceres y al de Juno a demandarles socorro y ayuda para su fatiga, y ninguna se lo dio por no enojar más a Venus, que estaba enojada.

La desdichada Psique andaba por diversas partes y caminos buscando a su marido, y tanto más le crecía el deseo de hallarlo, cuanta era la pena que traía en buscarle. Y deliberaba entre sí que si no le pudiese con sus halagos como mujer amansar, que a lo menos con sus ruegos y oraciones lo aplacara.

Yendo así pensando en esto, vio un templo encima de un alto monte, y dijo:

—¿Qué sé yo ahora si por ventura mora mi señor en este templo? Y luego se fue hacia allá; y habiendo subido a aquel monte, llegó al templo y entró, donde vio muchas espigas de trigo y cebada derramadas por el suelo sin ningún orden ni concierto. Psique, como vio estas cosas derramadas, comenzó a apartar cada cosa por su parte, y a componerlo y a ataviarlo todo.

Estando en esta obra, entró la diosa Ceres, y como la viese, comenzole a decir.

—¡Oh Psique desventurada, la diosa Venus anda por todo el mundo con grandísima ansia buscándote, y pretende traerte a la muerte, y tú ahora estás aquí teniendo cuidado de mis cosas!