Ahí se acerca uno con el entrecejo fruncido, como si nos fuera a anunciar alguna desgracia.
MENSAJERO 1.º
¡Oh trabajos y combates! ¡Oh Lámacos![222]
LÁMACO.
¿Quién mueve tanto estrépito en torno de esta casa hermoseada por ornamentos de bronce?[223].
MENSAJERO 1.º
Los estrategas ordenan que, reuniendo a toda prisa tus batallones y penachos, partas hoy mismo, a pesar de la nieve, a custodiar la frontera. Han sabido que los bandidos beocios pensaban invadir nuestro territorio, en ocasión de estarse celebrando la fiesta de las copas y las ollas[224].
LÁMACO.
¡Oh estrategas, cuantos más sois peores! ¿No es terrible el no poder ni siquiera celebrar esta fiesta?