Llevadme ante los jueces. ¿Dónde está el rey? Dadme el odre señalado como premio.
LÁMACO.
Una lanza terrible se ha clavado en mis huesos.
DICEÓPOLIS.
Mirad esta copa vacía. ¡Victoria! ¡Victoria!
CORO.
¡Victoria! Anciano, pues así lo deseas, clamemos ¡victoria!
DICEÓPOLIS.
He llenado mi copa de vino y la he apurado sin respirar.
CORO.