NICIAS.
¡Ojalá perezca desastradamente con sus infames calumnias!
DEMÓSTENES.
¿Cómo lo pasas, desdichado?
NICIAS.
Muy mal, lo mismo que tú.
DEMÓSTENES.
Ven acá: mezclemos nuestros gemidos, imitando los cantos plañideros de Olimpo.[252]
DEMÓSTENES Y NICIAS.
Mumu, mumu, mumu, mumu, mumu, mumu.