Yo, que después de tragarme todos los tripacallos de un buey y el vientre de un cerdo, y de beberme encima la salsa, soy capaz de estrangular a todos los oradores y de volver turulato al mismo Nicias.

CORO.

Me parece bien cuanto has dicho; solo me desagrada el que pienses beberte toda la salsa.

CLEÓN.

¿A que no te atreves con los milesios,[294] solo por comer percas de mar?

EL CHORICERO.

¿A que si me como un lomo de buey recobro las minas?[295]

CLEÓN.

¿A que si me arrojo sobre el Senado lo trastorno todo?

EL CHORICERO.