Buen consejo; así se acostumbra en la palestra.

CORO.

Toma, y cómete también esos ajos.[316]

EL CHORICERO.

¿Para qué?

CORO.

Para que al combatir harto de ajos, tengas más fuerza, amigo mío. Pero anda pronto.

EL CHORICERO.

Ya voy.

CORO.