EL CHORICERO.

¿Si no me devoras? ¡Así me muera si no te sorbo de un solo trago y reviento después de haberte sorbido!

CLEÓN.

Te mataré, lo juro por el asiento de honor que gané con lo de Pilos.

EL CHORICERO.

¡Ya salió el asiento distinguido! ¡Bah! pronto pienso verte relegado de aquel primer asiento a los últimos bancos del teatro.

CLEÓN.

Juro por cuanto hay que jurar, aplicarte el tormento.

EL CHORICERO.

¡Qué furioso estás! Vamos, ¿qué te daré de comer? ¿Qué es lo que más te gusta? ¿Una bolsa?