EL CHORICERO.
¡Qué seguro estás de dominar al pueblo!
CLEÓN.
Es que sé con qué guisos se le ceba.
EL CHORICERO.
Y le alimentas mal como las nodrizas; pues con el pretexto de masticar antes la comida te tragas tres veces más de lo que a él le presentas.[344]
CLEÓN.
¡Por Júpiter, con mi destreza yo puedo ensanchar o estrechar el pueblo a mi gusto![345]
EL CHORICERO.
¡Vaya un lance! también lo sé yo.