Y tú, ¿quién eres?
EL CHORICERO.
Yo soy su rival; te amo ya hace tiempo, y con otros muchos buenos y honrados ciudadanos solo anhelo serte útil. Pero este nos lo impide. Pues tú te pareces a esos jóvenes rodeados de amantes; no quieres a los buenos y honrados, y te entregas a los vendedores de lámparas,[347] y a los zapateros, guarnicioneros y curtidores.
CLEÓN.
Hace bien; porque yo sirvo al pueblo.
EL CHORICERO.
¿En qué? ¿dime?
CLEÓN.
Fui a Pilos, suplanté a los generales cuando a ella se dirigían, y me traje a los prisioneros lacedemonios.
EL CHORICERO.