ANFITEO.

Anfiteo.

EL PRITÁNEO.

¿No eres hombre?

ANFITEO.

No; soy un inmortal. Anfiteo fue hijo de Ceres y Triptólemo; de él nació Celeo; Celeo se casó con Fenáreta[65], mi abuela, de esta nació Licino, que me engendró inmortal. Únicamente a mi permitieron los dioses que pactase una tregua con los lacedemonios. Pero yo, ciudadanos, a pesar de mi inmortalidad, carezco de los víveres necesarios para el viaje; porque no me los dan los pritáneos[66].

EL PRITÁNEO.

¡Hola, Arqueros!

ANFITEO.

¡Oh Triptólemo! ¡Oh Celeo! ¿Lo consentiréis?