ESTREPSIADES.
Bésame y dame tu mano derecha.
FIDÍPIDES.
Hela aquí. ¿Qué ocurre?
ESTREPSIADES.
Di: ¿me amas?
FIDÍPIDES.
Sí, por Neptuno ecuestre.
ESTREPSIADES.
Por favor, no me recuerdes nunca a ese domador de caballos; es la causa de todos mis males. Si me amas de todo corazón, hijo mío, compláceme.